Inaugurada en La Merced la exposición Kachin: “Infancia, arte y guerra”

El responsable de Patrimonio de Fundación Caja Rioja, Francisco Burgos, y el colaborador de la ONG Airavati, Fernando Almansa, han presentado hoy, viernes 1 de septiembre, la exposición solidaria “Kachin: Infancia, arte y guerra”, que reflexiona a través del arte sobre las consecuencias que los conflictos armados han tenido en los niños que habitan en el estado de Kachin, situado en Myanmar (Birmania). La muestra puede visitarse del 1 al 23 de septiembre en el Centro Fundación Caja Rioja-Bankia La Merced, de lunes a sábado, de 18:00 a 21:00 horas, y es posible gracias a la colaboración entre Bankia, Fundación Caja Rioja y la oenegé Airavati.

La exposición pretende mostrar las manifestaciones artísticas de los niños y niñas que viven en Kachin, Myanmar, que han sido desplazados de sus hogares y aldeas debido a la reanudación de la guerra desde junio de 2011 y que actualmente viven en campamentos, y han sufrido el trauma de perder su familia, su hogar y su tierra.

Para responder a las necesidades psicosociales de los niños y niñas que viven en los campamentos, la oenegé Airavati impulsó una iniciativa artística con el objetivo de animar a las generaciones más jóvenes a expresar sus preocupaciones y sentimientos sobre sus experiencias de desplazamiento a través del arte. Aproximadamente 650 niños, niñas y jóvenes Kachin, de las escuelas de campamentos de desplazados internos y escuelas de aldeas en la frontera entre Myanmar y China participan en la iniciativa de arte desde octubre de 2014.

La exposición está dividida en seis zonas; cada una de ellas presenta un tema que está relacionado con las experiencias y la vida de los niños y niñas que abarcan, por ejemplo, la cultura y la historia Kachin, el conflicto armado actual, la pérdida de los miembros de la familia, los hogares y la tierra, la vida en los campamentos y la reflexión sobre el futuro.

“El impacto del conflicto armado y el desplazamiento se profundiza en la vida de la infancia desplazada y permanece como marcas y cicatrices de sus recuerdos”, afirma Fernando Almansa, colaborador de Airavati en España. “El conflicto se detendrá algún día, y los niños y niñas crecerán. No verán las imágenes del conflicto armado a menudo. Sin embargo, un leve sonido, algún olor, o algunas imágenes, como las huellas desordenadas en el suelo, fácilmente los llevarán de vuelta a sus duros recuerdos. Por lo tanto, en lugar de pintar el conflicto en sí, esta iniciativa artística les anima a pintar el sonido, el olor y las huellas desordenadas, tratando de desvelar las influencias del conflicto y el desplazamiento en su vida; dándoles la capacidad de expresar creatividad y participar activamente en conformar el futuro que desean”, detalla Almansa.

La exposición, además, quiere manifestar la dignidad de los niños y niñas Kachin y su arte porque, en palabras de Fernando Almansa, sus obras “son una manifestación de dignidad, superación, esperanza y creatividad”.

La exposición es parte de la actividad de la Fundación Airavati y la Iniciativa Songzha Art. Airavati es la palabra sánscrita para el Río Elefante, el gran Irrawaddy que fluye a lo largo de 2.000 km. de norte a sur de Myanmar. Airavati promueve las ricas culturas de las diferentes etnias que componen el mosaico de la Unión de Myanmar.

Songzha Art lleva el nombre de un niño de 7 años que encontró en la pintura un medio para luchar contra los dolores infligidos por enfermedades relacionadas con el SIDA hasta el final de su vida. Songzha Art trabaja con la infancia afectada por la exclusión social y la enfermedad en las aldeas de Dehong, en la provincia china de Yunnan, en la frontera entre China y Myanmar.

 

 

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